Cuando se presentan molestias relacionadas con los oídos, la nariz, la garganta o el equilibrio, acudir con un especialista es el primer paso para obtener un diagnóstico preciso. En este sentido, saber qué estudios realizan los otorrinolaringólogos en Puebla durante una consulta permite al paciente tener mayor claridad sobre el proceso médico al que será sometido, así como la utilidad de cada prueba en la detección de enfermedades específicas.
La otorrinolaringología es una especialidad médica que requiere herramientas clínicas y tecnológicas avanzadas para valorar estructuras pequeñas y complejas. Por eso, además de una exploración física, estos profesionales utilizan estudios específicos que facilitan la identificación del origen de los síntomas y la elección del tratamiento adecuado.
Exploración clínica del oído, nariz y garganta
El primer paso de toda consulta con un otorrinolaringólogo en Puebla es la revisión física detallada de las estructuras anatómicas relacionadas. Durante esta etapa, el médico realiza una exploración del pabellón auricular, conducto auditivo externo, membrana timpánica, cavidad nasal, senos paranasales, faringe, amígdalas, laringe y cuello.
Para ello, emplea instrumentos como el otoscopio, que permite observar el oído interno, y el rinoscopio, que facilita la visualización de las fosas nasales. En algunos casos, también se realiza una palpación del cuello para identificar masas o inflamaciones de ganglios linfáticos.
Esta evaluación inicial es fundamental para determinar si se requieren estudios complementarios, especialmente cuando hay signos de infección, obstrucción, pérdida de audición o alteraciones en la voz.
Audiometría: evaluación de la capacidad auditiva
Uno de los estudios más comunes que realizan los otorrinolaringólogos en Puebla es la audiometría. Esta prueba se utiliza para medir la capacidad auditiva del paciente, identificar el grado de pérdida de audición y determinar si el problema afecta al oído externo, medio o interno.
La audiometría tonal determina los umbrales de audición para distintas frecuencias sonoras, mientras que la audiometría verbal evalúa la capacidad para comprender el lenguaje hablado. Es especialmente útil en casos de sospecha de hipoacusia, tinnitus o exposición prolongada a ruidos intensos.
Gracias a este estudio, el especialista puede indicar el uso de auxiliares auditivos, tratamiento médico o incluso cirugía, dependiendo del origen de la alteración.
Timpanometría y reflejo estapedial
La timpanometría es otra herramienta importante para evaluar el estado del oído medio. Este estudio mide la movilidad del tímpano y de la cadena de huesecillos (martillo, yunque y estribo), así como la presión en el oído medio. Es clave para detectar problemas como otitis media, disfunción de la trompa de Eustaquio o perforación timpánica.
Por su parte, el reflejo estapedial evalúa la contracción del músculo del estribo ante estímulos sonoros fuertes, lo que permite conocer la integridad del arco reflejo auditivo.
Ambos estudios son indoloros y se realizan con equipos digitales que ofrecen resultados rápidos y precisos, ayudando al otorrinolaringólogo en Puebla a tomar decisiones terapéuticas informadas.
Nasofibrolaringoscopía: observación directa de vías respiratorias altas
En casos de obstrucción nasal persistente, ronquidos, alteraciones de la voz o sospechas de lesiones en la garganta, se realiza una nasofibrolaringoscopía. Este procedimiento utiliza un endoscopio flexible de fibra óptica que se introduce por la nariz hasta la laringe, permitiendo observar en tiempo real las estructuras internas.
Este estudio, que puede realizarse con anestesia tópica local, permite detectar pólipos nasales, desviaciones del tabique, hipertrofia de cornetes, tumores, parálisis de cuerdas vocales, inflamación laríngea, entre otros.
Gracias a su alta resolución, este examen proporciona al especialista una visión detallada que no es posible obtener con la simple inspección visual, lo que resulta clave en pacientes con síntomas persistentes o cuadros de difícil diagnóstico.
Pruebas vestibulares para el equilibrio
Cuando el motivo de la consulta está relacionado con vértigo, mareos o desequilibrio, los otorrinolaringólogos en Puebla pueden solicitar estudios vestibulares. Estas pruebas evalúan el funcionamiento del oído interno, específicamente del aparato vestibular, que es responsable del equilibrio corporal.
Algunas de las pruebas utilizadas son:
- Videonistagmografía (VNG): registra los movimientos oculares en respuesta a estímulos que afectan el equilibrio, detectando alteraciones vestibulares periféricas o centrales.
- Prueba calórica: se introduce aire o agua a diferentes temperaturas en el oído para estimular el sistema vestibular y observar la respuesta.
- Prueba de impulso cefálico: evalúa los reflejos oculomotores frente a movimientos bruscos de la cabeza.
Estos estudios ayudan a identificar condiciones como la enfermedad de Ménière, vértigo posicional paroxístico benigno, laberintitis o neuritis vestibular.
Estudios de alergia en pacientes con rinitis crónica
Cuando la consulta está relacionada con síntomas nasales persistentes, como estornudos, congestión, secreción clara y picazón, el especialista puede sospechar de una rinitis alérgica. En estos casos, los otorrinolaringólogos en Puebla pueden realizar pruebas cutáneas de alergia o solicitar análisis sanguíneos para identificar alérgenos específicos.
Las pruebas cutáneas consisten en la aplicación de extractos de alérgenos en la piel para observar la reacción. Estas pruebas permiten diseñar un tratamiento personalizado, que puede incluir inmunoterapia, cambios en el entorno o medicamentos antialérgicos.
El diagnóstico preciso de rinitis alérgica evita tratamientos prolongados innecesarios y mejora la calidad de vida del paciente.
Diagnóstico por imagen en casos complejos
En situaciones donde se sospechan alteraciones anatómicas profundas, infecciones extendidas o lesiones tumorales, el otorrinolaringólogo en Puebla puede solicitar estudios de imagen como tomografía computarizada (TC), resonancia magnética (RM) o radiografías simples.
Estos estudios son útiles para evaluar senos paranasales, estructuras del oído interno, tejidos blandos del cuello y extensión de posibles tumores. La información obtenida permite planificar tratamientos quirúrgicos y realizar un seguimiento detallado de la evolución de la enfermedad.
Durante una consulta otorrinolaringológica, el especialista combina la exploración física con estudios específicos que brindan información clave sobre el estado funcional y anatómico del paciente. La elección de los exámenes depende de los síntomas, antecedentes clínicos y hallazgos en la revisión inicial. Acudir con un otorrinolaringólogo en Puebla garantiza el acceso a técnicas diagnósticas modernas que permiten detectar problemas a tiempo y aplicar tratamientos eficaces con base científica.


El tratamiento es altamente individualizado e incluye protocolos de quimioterapia intensiva, trasplantes de médula ósea, inmunoterapia y seguimiento estricto. En Puebla, algunos centros oncológicos cuentan con unidades especializadas para el manejo integral de estos pacientes.
Uno de los motivos más comunes de consulta en otorrinolaringología es la disminución de la audición. Para detectar alteraciones auditivas, los especialistas realizan estudios que permiten valorar tanto la capacidad auditiva como el funcionamiento del oído medio e interno.



