La quimioterapia es uno de los tratamientos más utilizados en oncología para combatir distintos tipos de cáncer. Estos medicamentos actúan sobre las células que se dividen rápidamente, lo que permite atacar las células cancerosas de forma efectiva. Sin embargo, el tratamiento con quimioterapia también puede afectar células sanas que se renuevan con rapidez, como las del cabello, la sangre o el aparato digestivo. Esto explica por qué aparecen diversos efectos secundarios de la quimioterapia que muchas personas relacionan con este tipo de terapia.
Comprender cuáles son los efectos adversos más frecuentes, por qué se presentan y cómo pueden manejarse ayuda a los pacientes y a sus familias a prepararse mejor para el proceso y a mantener una comunicación más cercana con el equipo médico.
Efectos secundarios físicos más comunes de la quimioterapia
Entre los efectos físicos de la quimioterapia, algunos se presentan con mayor frecuencia y suelen ser motivo de preocupación para quienes inician este tratamiento.
1. Náuseas y vómito
Las náuseas y el vómito son efectos secundarios clásicos del tratamiento con quimioterapia. Surgen porque ciertos fármacos estimulan áreas del cerebro y del aparato digestivo relacionadas con el reflejo del vómito. Actualmente existen medicamentos antieméticos muy eficaces que ayudan a disminuir de forma importante este malestar, por lo que es recomendable comentarlo con el oncólogo desde el inicio del esquema terapéutico.
2. Caída del cabello o alopecia
La caída del cabello es uno de los efectos secundarios de la quimioterapia que genera mayor impacto emocional. Ocurre porque los fármacos afectan los folículos pilosos, que también se dividen con rapidez. En algunos casos el cabello solo se debilita y se hace más fino, mientras que en otros puede perderse casi por completo en la cabeza y otras zonas del cuerpo. Lo habitual es que el cabello vuelva a crecer una vez que termina el tratamiento, aunque su textura o color pueden cambiar ligeramente.
3. Cansancio y fatiga
El cansancio intenso, conocido como fatiga relacionada con el cáncer, es un efecto frecuente del tratamiento con quimioterapia. Puede relacionarse con la disminución de glóbulos rojos, alteraciones del sueño, estrés emocional o la propia respuesta del organismo. Esta sensación de agotamiento puede presentarse incluso con actividades cotidianas sencillas. Planear descansos, mantener una alimentación adecuada y seguir las recomendaciones del equipo médico ayuda a manejar mejor este síntoma.
4. Cambios en la piel y las uñas
Algunos pacientes presentan resequedad, enrojecimiento, descamación o sensibilidad en la piel. También pueden observarse cambios en las uñas, como fragilidad, manchas u oscurecimiento. Estos efectos secundarios de la quimioterapia en la piel y las uñas suelen ser temporales y mejoran después del tratamiento, aunque es importante cuidar la hidratación, usar protector solar y evitar productos irritantes.
Efectos secundarios de la quimioterapia en la sangre
La médula ósea es el tejido donde se producen las células sanguíneas. Debido a que estas células se renuevan constantemente, son sensibles a los fármacos quimioterapéuticos. Esto provoca alteraciones en los niveles de glóbulos blancos, rojos y plaquetas.
Disminución de glóbulos blancos o neutropenia
La neutropenia es una reducción en el número de glóbulos blancos encargados de defender al organismo frente a infecciones. Este efecto secundario de la quimioterapia aumenta el riesgo de que la persona desarrolle infecciones más fácilmente. Por ello, el equipo médico vigila de cerca los valores en estudios de laboratorio y puede indicar medicamentos que estimulen la producción de estas células, además de recomendaciones de higiene y prevención.
Anemia por quimioterapia
La disminución de glóbulos rojos puede ocasionar anemia, que se manifiesta con palidez, fatiga, falta de aire al realizar esfuerzos y mareos. En algunos casos se recomiendan suplementos, ajustes en el tratamiento o incluso transfusiones, dependiendo de la gravedad y de la situación clínica del paciente.
Trombocitopenia o disminución de plaquetas
La reducción de plaquetas eleva el riesgo de sangrados, moretones frecuentes o hemorragias más intensas de lo habitual. Es otro de los efectos secundarios frecuentes de la quimioterapia y se controla mediante estudios de sangre regulares y medidas específicas para evitar traumatismos o cortes innecesarios.
Efectos secundarios digestivos de la quimioterapia
El aparato digestivo también se ve afectado por el tratamiento con quimioterapia debido a la alta renovación de sus células.
Alteraciones del apetito y del sabor
Muchos pacientes refieren cambios en el gusto de los alimentos, sensación metálica en la boca o disminución del apetito. Estas variaciones pueden dificultar mantener una buena nutrición durante el tratamiento con quimioterapia. Un plan de alimentación diseñado por personal especializado, que incluya comidas pequeñas y frecuentes, puede ayudar a contrarrestar estos efectos.
Diarrea o estreñimiento
Algunos fármacos quimioterapéuticos causan irritación en el intestino y producen diarrea, mientras que otros se asocian con estreñimiento. Es fundamental informar al médico sobre estos síntomas, ya que existen medicamentos y recomendaciones específicas para disminuir la molestia y evitar deshidratación u otras complicaciones.
Llagas en la boca o mucositis
La aparición de llagas dolorosas en la boca es otro efecto secundario de la quimioterapia que puede afectar la alimentación y la calidad de vida. La mucositis oral se presenta por daño a las células de la mucosa. Mantener una correcta higiene bucal, usar enjuagues recomendados por el médico y evitar alimentos muy irritantes contribuye a reducir este problema.
Impacto emocional y psicológico de la quimioterapia
Los efectos secundarios de la quimioterapia no se limitan al plano físico. El impacto psicológico del diagnóstico de cáncer, sumado a los cambios en la apariencia, la incertidumbre y el cansancio, puede generar ansiedad, miedo, irritabilidad o depresión.
El acompañamiento emocional y psicológico es un componente clave del tratamiento con quimioterapia. La participación de psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales y grupos de apoyo permite que el paciente exprese sus emociones, resuelva dudas y encuentre estrategias para afrontar cada etapa del proceso.
¿Todos los pacientes presentan los mismos efectos secundarios por quimioterapia?
No todas las personas reaccionan de la misma manera. Los efectos adversos dependen del tipo de medicamento, la dosis, el esquema de quimioterapia, la duración del tratamiento y las características individuales del paciente. Algunas personas presentan efectos mínimos y manejables, mientras que otras pueden experimentar síntomas más intensos.
Por esta razón, el seguimiento médico continuo es indispensable. El oncólogo ajusta el tratamiento según la respuesta del paciente, vigila los estudios de laboratorio y evalúa si es necesario modificar dosis, cambiar fármacos o espaciar los ciclos. Informar de manera oportuna cualquier síntoma permite actuar a tiempo y reducir riesgos.
Importancia de la comunicación con el equipo médico durante la quimioterapia
Hablar abiertamente sobre los efectos secundarios de la quimioterapia ayuda a personalizar la atención. Preguntar qué síntomas son esperables, cuáles requieren atención urgente y qué medidas de autocuidado pueden implementarse en casa brinda mayor seguridad al paciente y a su familia.
El tratamiento con quimioterapia tiene el objetivo de controlar la enfermedad y mejorar la supervivencia. Cuando se conocen sus posibles efectos secundarios y se cuenta con apoyo profesional para manejarlos, es más sencillo transitar el proceso con información clara, confianza y acompañamiento integral.
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